domingo, 19 de noviembre de 2017

LAS CAMPANAS DE SAN ESTEBAN DE SOS



Espadaña de la iglesia de San Esteban con sus respectivas campanas en los vanos. Sos del Rey Católico


              Apenas les hacemos caso, pero ahí están. Son las campanas de la espadaña de la iglesia de San Esteban. Las campanas que desde siempre han marcado el ritmo de vida de los vecinos de Sos y que actualmente ya apenas cumplen ese cometido, pero todavía voltean para anunciarnos algunos acontecimientos, recordándonos lo importante que fueron hasta no hace mucho tiempo en la vida diaria de los habitantes de Sos y sus alrededores.

                Las campanas ya eran utilizadas por antiguas civilizaciones como la persa, griega o romana, pero fueron los monjes benedictinos de Italia quienes en el siglo VI las introdujeron en las iglesias tal y como las conocemos hoy, de bronce y con badajo de hierro, pero mucho más pequeñas, para comunicar los diferentes oficios y servicios religiosos a los habitantes.
               
La doble espadaña de la iglesia de San Esteban de Sod
               La construcción de torres en las iglesias para ubicar las campanas data del siglo XII, con el fin de que su sonido llegara lo más lejos posible, y con el paso del tiempo se usaron también para informar y avisar a los vecinos de cualquier acontecimiento civil relacionado con la vecindad, y de esta forma aumentaron el número de campanas en los campanarios de las iglesias de los pueblos, así como el tamaño de las mismas y poco a poco se fue perfeccionando un “lenguaje” sonoro que dependía del número de campanas que sonaban a la vez, su forma de voltearlas, la frecuencia del toque, su cadencia y su intensidad, dando origen a numerosos tipos de toques, donde cada uno de ellos tenía un determinado significado que todos los vecinos conocían perfectamente.
               
                    En aquellos tiempos donde el único reloj que se conocía era el de sol, los toques de campana llegaron a ser un instrumento fundamental para los habitantes de un municipio, girando su vida en torno a sus toques;  su sonido se escuchaba por todo el término anunciando y avisando a los vecinos de los diferentes actos, oficios, servicios, avisos, peligros o acontecimientos tanto eclesiásticos como civiles
                Así, por ejemplo, existían los toques de a maitines, invitando a la oración del alba, al Ángelus, invitando a la oración al mediodía, o a vísperas, indicando el descanso merecido tras una jornada trabajada. La encargada en Sos de esta labor era la campana llamada “la voz del Ángel”
                Otros toques de campana son a clamor o de difuntos(a muerto) indicando el fallecimiento de un vecino, y cuyos toques llegaban a indicar si el fallecido era hombre, mujer o niño; a gloria o de fiesta, avisando de una buena noticia o la visita de un personaje relevante al municipio; a misa diaria, dominical o festiva; a rosario, de calendas, de enfermos e impedidos, de matraca, de arrebato,  toque temido por los vecinos, pues era indicativo de algún siniestro, como un incendio u otra catástrofe, llamando a los habitantes  a reunirse para hacer frente a la desgracia,…
               Solamente una vez al año las campanas de las iglesias enmudecen, y es durante los días centrales de la Semana Santa, desde la “gloria” del Jueves Santo hasta la “gloria” de la misa de Resurección.

                Las campanas de los pueblos de España eran conocidas por todos los vecinos por su sonido, su tamaño o por su nombre, normalmente  asociado a algún santo. Generalmente la más grande estaba dedicada a la Vírgen María. En Sos la más grande se llama Santa María y es una de las que suele voltearse cuando tocan a misa. También en Sos está la campana “Santa Bárbara”, dedicada a esta Santa, abogada de las tormentas, que sonaba cuando se acercaban negros nubarrones, con el fin de alejar las nubes y evitar el temido granizo que arruinaría las cosechas. Curiosamente, en el siglo XVI en Sos, cuando sonaba esta campana estaba prohibido jugar, bailar y tocar música, así como también mientras se celebra misa y en las vísperas[1].
                Otra de las campanas del campanario de Sos  recibe el nombre de “la exaltación de la Santa Cruz”, en honor a la Exaltación de la Cruz, que se celebra el 14 de septiembre, fecha en la que la localidad celebraba sus fiestas mayores, trasladadas actualmente al mes de agosto.
        Estas campanas eran volteadas hasta el pasado siglo por “el campanero”, oficio ya desaparecido en Sos tras la progresiva eliminación de muchos de sus toques y la posterior electrificación mecánica para su volteo.


                Pero todavía continúan allí, en la altiva y doble espadaña de la iglesia de San Esteban (ver), volteando y repicando, anunciándonos algunos acontecimientos en la villa, recordándonos lo importante que fueron para los habitantes de Sos y suplicando no caer en el olvido para no dejar de sonar algún día, pues ellas, nuestras cinco campanas, tienen que seguir oyéndose en todo el pueblo porque ellas también forman parte del patrimonio cultural e histórico de Sos del Rey Católico



[1] A.H.P.S. Miguel del Sen, p. 459, ff.29-29v. 8 de mayo de 1502.




BIBLIOGRAFÍA

-ABELLÁ SAMITIER, JUAN. Selección de documentos de la villa de Sos del Rey Católico (1202-1533) I.F.C., (C.S.I.C.) Excma. Diputación Provincial. Zaragoza, 2009.
En la web:
-www.campaners.com. Javier Monzó. El lenguaje de las campanas.
-https://aufop.blogspot.com.es. Blog de la Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado. “Las campanas y sus lenguajes”, artículo de José Emilio Palomero, 17 de septiembre de2011.

EL CHOTACABRAS O ENGAÑAPASTORES

Caprimulgus rufficollis. Chotacabras o engañapastoes, perfectamente confundido con el terreno.
(Foto de Marcelino, en www.verpueblos.com. Hortiguela.Burgos)

                  Con la llegada de la primavera comienza el retorno de las primeras aves migratorias. El cielo de Sos empieza a poblarse de golondrinas, aviones comunes y vencejos. Pero hay otra ave que viaja con ellas y que apenas la nombramos  porque no la vemos. Sabemos que existe, pero como apenas se deja ver, la ninguneamos y no le prestamos atención, siendo una de las aves más curiosas de nuestro entorno por su peculiar comportamiento. Se trata del  caprimulgus ruficollis, más conocido como chotacabras (no confundir con chupacabras) o vulgarmente  como “engañapastores”  
                    No las vemos llegar de su larga migración desde los países africanos cercanos al Golfo de Guinea porque son aves de hábitos nocturnos y la migración la hacen durante la noche y, como animal nocturno que es, apenas tiene actividad durante el día y, al no ser tampoco un ave urbana, resulta muy difícil poder verla. Por pura probabilidad estadística las personas que pasan muchas horas en el campo y en el monte son las que tienen más opciones de encontrarse con ellas, y estas personas son los pastores.
          
El camuflaje del engañapastores es extraordinario
(Foto de Xurxo.Blogueiros.axena.org.)
El caprimulgus ruficollis es una especie de ave de la familia caprimulgidae, de patas pequeñas y débiles, pico pequeño pero  de boca enorme flanqueada de fuertes y desarrolladas cerdas que le ayudan a atrapar los insectos cuando la abren durante el vuelo;  tienen un plumaje críptico, es decir, con gran facilidad para camuflarse y mimetizarse con el terreno, de tonos pardos, castaños y grisáceos con veteados blancos y negros, muy parecido a las hojas secas del suelo o a la corteza de un árbol. Durante el día reposa en el suelo, sin moverse, con los ojos cerrados o semicerrados, confiado en su excelente camuflaje para hacer frente a los depredadores, y es al anochecer y durante la noche cuando inicia su actividad, consiguiendo un vuelo muy rápido y ágil con sus largas alas y cola, como los vencejos pero más grandes en envergadura, a la vez que silencioso, como si de una rapaz nocturna se tratara.
                Su nombre científico( caprimulgus) deriva de la combinación de las palabras latinas capra (cabra) y mulgere (ordeñar) = ordeñacabras. El término "chotacabras", en español, significa lo mismo y viene de un término arcaico, “chotar”, que proviene del latín suctare (mamar) y hacen referencia a una antigua creencia por la que se pensaba que estas aves, al estar constantemente con los rebaños de ovejas y cabras se alimentaban mamando de las ubres de las mismas, pero la realidad es que se acercan a estos animales para volar entre ellos y capturar al vuelo, con su enorme boca abierta, los pequeños insectos voladores que suelen acompañar al ganado.Pero ya sabemos cómo es la tradición popular, mámime tratándose de un animal que arrastra desde el siglo XVI mala fama, representado como un ser monstruoso y protagonista de terroríficas leyendas. Ya Jheronimus Van Aken, El Bosco, en su famoso tríptico "El jardín de las delicias", pinta en la parte derecha del tríptico, que representa el infierno, un chotacabras devorando un ser humano con su enorme boca.

                El hábitat preferido del chotacabras son las zonas cálidas y secas de moderada altitud y poco arbolado. Prefiere paisajes mixtos con alternancia de arbustos y árboles dispersos con cultivos y eriales, huertas y sotos fluviales, huyendo de los frondosos bosques y de las zonas montañosas. Es muy típico verlo por las noches posado en las carreteras, deslumbrado por los faros de los coches, motivo por el que suelen aparecer muchos atropellados.
              
Polluelo de chotacabras en el nido
(Foto: Xurxo. Blogueiros.axena.org.)
                     El canto del macho viene a ser como un contínuo croar, muy parecido al traqueteo constante del motor de un camión.Aunque personalmente todavía no he visto ningún chotacabras sí he oído su característico "motor en marcha" en las proximidades del convento de Valentuñana. El canto para llamar la atención de la hembra es distinto y se asemeja a un silvido terminado en una nota de su característico "croar".
                  El chotacabras no utiliza ningún material para construir su nido, simplemente hace la puesta directamente en el suelo, generalmente dos huevos, cuya cáscara posee un color muy críptico confundiéndose fácilmente con guijarros, y muy similar al terreno, por eso la puesta siempre la realiza  junto a hojas secas o algún trozo de madera, que servirán también de camuflaje para los futuros polluelos.
                Lo más curioso y significativo de esta ave es su mecanismo de defensa ante una seria amenaza contra su nido o sus polluelos, lo que le ha servido para ganarse con todo merecimiento el sobrenombre de engañapastores.                
               Ya hemos visto cómo el chotacabras pasa el día tumbado en el suelo confiando en su excelente camuflaje, y así permanecerá inmóvil hasta que una persona o cualquier otro animal esté justamente encima de él, entonces levantará el vuelo y se marchará. Tanta es la confianza que tiene en su mimetismo que esperará hasta el último segundo para huir, y es verdad, es imposible de distinguirlo cuando está inmóvil entre los guijarros, palos secos y hojarasca. Pero cuando está cuidando de su puesta  de huevos o de los polluelos el comportamiento es distinto. Antes de aproximarnos a él tanto como nos hubiera dejado si no tuviera nidada, levantará el vuelo, y con unos movimientos aparentemente torpes en el volar, como si estuviera enfermo, o herido en un ala, se desplazará unos metros, distanciándose de nosotros, y volverá a posarse en el suelo aparentando ser una caída; al acercarnos de nuevo volverá a hacer la misma maniobra: levantará el vuelo no más de un metro del suelo, con movimientos torpes y volviendo a caer, y así cuantas veces nos aproximemos a él, habiéndonos desplazado del lugar de la nidada lo suficiente como para que ésta se encuentre a salvo. Este “engaño” es  la forma que tienen los chotacabras de defender sus polluelos ante una amenaza, y como en el campo, debido a su trabajo, son los pastores quienes pasan la mayor parte del tiempo, y los que más han sufrido este hábil engaño, popularmente se añadió al animal el sobrenombre de “engañapastores”
              
La boca del chotacabras es enorme en comparación a su cuerpo. Le sirve
para capturar insectos por la noche mientras vuela.

(Foto: InfoHuévar. infohuevar.es.20/09//2014)
                       Es significativo también el engaño al que son sometidos los perros del pastor o de los cazadores, llegando éstos a desatender totalmente sus labores de pastoreo o de caza ante el inútil intento de cazar al chotacabras.
                Esta es la verdadera razón del porqué a estas aves se las llama “engañapastores”, pero la tradición popular, esa que cuenta que “dicen que…”, “en cierta ocasión…” etc..., donde la imaginación y la exageración de los acontecimientos hacen que una historia, real o no, se convierta en leyenda, hace que en otros lugares de la geografía española el mismo suceso se narre de forma distinta, aunque en el fondo, el resultado final sea el mismo. Es lo que sucede, por ejemplo, en Fuencalderas, localidad también cincovillesa, no muy distante de Sos, donde el significado del “engañapastores”, según la tradición popular, se debe a que en cierta ocasión un pastor se disponía a comer migas, y mientras las estaba cortando vino a posarse en su rodilla el pájaro; el pastor quiso darle un pinchazo con su cuchillo, pero engañado por el ave por el característico movimiento de vaivén que tiene al posarse, se lo clavó él mismo en la pierna[1]. Además, tanto en Fuencalderas como en otras localidades de la geografía española, atribuyen el sobrenombre de "engañapastores" a un ave distinta: la motacilla alba (lavandera blanca)
               
                         Tras la nidada y cría de los polluelos y con el cambio de estación, el chotacabras, junto con otras aves, emigrará de nuevo a tierras africanas hasta la siguiente primavera.

Los ojos del chotacabras son grandes para facilitarle la visión nocturna
(Foto:InfoHuévar. infohuevar.es. 20/09/2014)





[1] Arbués Possat, José. Tradiciones, costumbres y lengua en Fuencalderas. P. 122. Quadernos Jean-Joseph Saroïhandy. Prensas Universitarias de Zaragoza y Xordica Editorial.







BIBLIOGRAFÍA

-ARBUÉS POSSAT, JOSÉ. Tradiciones, costumbres y lengua en Fuencalderas. Quadernos Jean-Joseph Saroïhandy. Prensas Universitarias de Zaragoza y Xordica Editorial. Zaragoza, 2012.

En la web:

-Wikipedia. El engañapastores

viernes, 17 de noviembre de 2017

ANONIMOS, FIRMANTES Y DONANTES. MARCAS DE CANTERO




En la época románica, los teólogos reflexionaron sobre el arte y muy especialmente sobre su belleza- como reflejo de la belleza de Dios, causa de todas las bellezas-, pero apenas dijeron nada ni del trabajo ni de la consideración de aquellos que creaban dicha belleza, los artistas. El hombre que trabaja con sus manos, llámese artesano o artista –artifex practice, en definitiva-, no es el verdadero creador de una obra, o al menos no es a quien la Edad Media tuvo más aprecio. El arquitecto, que piensa el edificio, es superior al albañil que lo realiza en materia, y por eso es el verdadero artista, el artífice teórico (artifex theorice) Así se considera también al individuo, que en el ámbito de las artes figurativas, por lo común un religioso (obispo, abad, monje) habla, entiende, idea los programas iconográficos de las decoraciones murales, de los retablos, de los relieves de una fachada o de los capiteles de un claustro. El artifex practice fue siempre el hermano menor del artifex theorice, el sabio.
Iglesia de la Magdalena. Tudela (Navarra)

  Generalmente del artifex practice de una obra apenas ha quedado rastro alguno, ni tan siquiera documental; no puede afirmarse, como en muchas ocasiones se ha hecho, que el románico fuera un ser anónimo. El tipo de relaciones laborales de la época, el nomadismo de muchos de los artífices y la pérdida de innumerables obras y de documentación, han sustraído a la historia los nombres de aquellos que sin duda desarrollaron su trabajo con alta estima profesional, puesto que antes que nada, en los siglos del año 1000 a una obra artística, fuese la que fuese, se le exigía un sólido, preciso y perfecto oficio. A este supuesto anonimato contribuyó sin duda la inicial obligación de los monjes artistas de practicar la humildad ante el temor de asemejarse al Creador, obligación compartida en ocasiones por los seglares, lo cual sin embargo no impidió que alguno de los que levantaban edificios, labraran capiteles, o dejaran la huella de su arte en los murales, labrasen o pintasen su nombre y a veces, las menos, aduladoras palabras en aquellas obras pensadas para durar.
No siempre las inscripciones que certifican la autoría de una obra son, ciertamente elogiosas, ni tan siquiera extensas como lo es, por ejemplo, la del maestro Mateo en los dinteles del Pórtico de la Gloria. La mayoría de ellos se reducen a los lacónicos “hizo esto” (hoc fecit) o “me hizo”( me fecit) y poco más, tal como se lee en el ábside del evangelio de la cripta de Santa María del Perdón, en Sos: ”A(NNUS) D(OMI)NE M.CCC.LXX y III FIZO PINTAR D(OMI)NI GUYLLEM DE SANT GIL Y SU M(U)LLER ELVIRA LONGAS A LOS QUAL(E)S DE DIOS PA(RA)YSO AMEN” ( Año del Señor de 1373 hizo pintar Guillen de San Gil y su mujer Elvira Longas a los cuales de Dios Paraíso. Amen), o en el libro abierto que tiene entre sus manos la estatua columnaria de María en el pórtico meridional de Santa María la Real de Sangüesa: MARIA MATER XPI LEODEGARIUS ME FECIT; y en el bisel inferior del retablo de la iglesia parroquial del pueblo oscense de Chía en el que se lee: IOH(ANNES)PINTOR ME FECIT.
Abside del evangelio de la cripta de Santa María del Perdón. Bajo la cruz de consagración puede observarse la inscripción del artista.

             En menos ocasiones se afirma la calidad del trabajo (hoc opus insign), la nobleza del insigne (hoc nobie facit opus), e incluso su santidad, tal como se lee en el epitafio de Pedro Deustambem, un poco anterior seguramente a 1148, en su sepulcro de San Isidoro de León: HIC REQUIESCIT PETRUS DE DEO, QUI SUPERAEDIFICAVIT ECCLESSIAM HANC. ISTE FUNDAVIT PONTEM, QUI DICITUR DE DEUS TAMBEN, ET QUIA ERAT MIRAE ABSTINENTIAE, ET MULTIS FLOREBAT MIRACULIS OMNES EUM LAUDIBUS PRAEDICABANT. SEPULTUS EST HIC AB IMPERATOR ADEFONSO ET SANCIA REGINA. Es decir: “Aquí reposa pedro Deustambem, que sobreedificó esta iglesia. El mismo construyó un puente, llamado de Deustambem; y porque era varón de admirable templanza y se distinguía por sus muchos milagros, todos lo elogiaban. Aquí está sepultado por el emperador Alfonso y la Reina Sancha”
El artista, sin embargo, no sólo se identifica con su nombre adjetivado con más o menos orgullo, o con las marcas de taller. En la época románica no son extrañas su representación en el momento de ejecutar su labor, como ocurre, por ejemplo, en el claustro de Sant Cugat del Valles, en el que aparece el escultor, documentado entre 1205 y 1207, Arnau Gatell labrando su capitel y acompañado de una inscripción que le identifica a él y a su labor: HEC EST ARNALLI SCULTORIS FORMA CATELLI QUI CLAUSTRUM TALE CONSTRUXIST PERPETUALES.
Sin embargo, a pesar de tales manifestaciones y a pesar de la habilidad, del conocimiento técnico y de la capacidad creativa de los artistas románicos, el mérito y la gloria de una bella construcción o de una pieza hermosa no recaían por lo común, como se ha dicho, en el arifice practice y, en algunas ocasiones, ni tan siquiera en el atrifex theorice, sino en el patrono de la obra o, en su caso, en el donante, fuese el abad de un monasterio, el obispo o el capítulo de una colegiata o de una catedral, la comunidad de una parroquia, un rey o un señor feudal.
Los patronos y donantes, en la época románica no hicieron de la humildad su mejor virtud y en diversas ocasiones sus figuras fueron inmortalizadas por los artistas como orantes o presentando su ofrenda, en ocasiones una maqueta o modelo del propio edificio erigido, a Cristo, a la Virgen María o a algún santo. Como modelo de donantes orantes tenemos un claro ejemplo en la cripta de Santa María del Perdón de Sos del Rey Católico, en el ya citado ábside del evangelio.
Marcas de cantero. Siglas y signos gremiales
Los miembros de los gremios constructores viajaban libremente por Europa, manteniendo entre ellos estrechos lazos fraternales y de hospitalidad. Cuando el neófito solicitaba el ingreso, recibía un signo o marca de cantero que debía reproducir en todos sus trabajos, y era su “marca de honor”.

Marca de cantero en los ábsides de San Esteban
Marca de cantero en los ábsides de San Esteban
Los signos lapidarios que aparecen en los sillares de los edificios están íntimamente ligados a las logias de los canteros medievales. Estos signos son de muy diversas formas y tipos. Los instrumentos que usaban los canteros adquieren un gran significado, por lo que la representación de escuadras, compases, picos, etc. es frecuente entre las marcas de cantero: también son frecuentes las formas geométricas, como el triángulo, doble triángulo, rectángulo, arcos…: con forma de estrella, de cruz o de asterisco; representando animales, vegetales, letras, figuras diversas, símbolos de alquimia, Instrumentos musicales u objetos diversos.





Marca en los ábsides de la iglesia
Marca en los ábsides de la iglesia





Marca en los ábsides de la igles
Marca en el túnel del Perdón
Marca en el puente de Uncastillo


Los especialistas sobre este tema discrepan sobre la finalidad de los mismos; mientras que para unos es una forma de identificar su obra y así determinar el estipendio correspondiente, para otros es la firma del que pagaba la obra, en un afán de darse publicidad; para otros son simplemente marcas masónicas, e incluso hay quien piensa que son signos relacionados con la astrología, la alquimia o la magia, o incluso pertenecientes a viejos alfabetos masónicos que pueden observarse en antiguos edificios egipcios, romanos y griegos.

Algunas marcas de cantero que se pueden ver en Sos:










BIBLIOGRAFÍA

-ALMAZÁN de GRACIA, ÁNGEL. Claves masónicas de los maestros constructores. Sobatur. Soria, 2005.
-DORLING KINDERSLEY. Signos y símbolos. Círculo de Lectores, 2008.
-PÉREZ CHAVARRI. Marcas de cantero y signos lapidarios. Litos on line

-Historia del Arte Español. Planeta. Barcelona, 1995.

domingo, 12 de noviembre de 2017

BIBLIOGRAFÍA II: HEMEROTECA



PERIÓDICOS, DIARIOS, COLECCIONABLES, GACETAS Y REVISTAS 

Coleccionable “Aragón”. "El Pirineo Aragonés. Mitos, leyendas y creencias," por Chusé Aragüés. Heraldo de Aragón.
Coleccionable."Historia de Aragón". Heraldo de Aragón. Zaragoza, 1991.
Coleccionable. "Reyes y Reinas de Aragón". Heraldo de Aragón.
Diario Constitucional de Zaragoza, nº 241 (29/08/1822) “Comunicación de Sos del 24 de agosto de 1822.”(localización)
Diario de Huesca,  21/I/1899, p.2. "Riña en Sos" (Sofuentes)(ver)
Diario de Huesca, 20/XII/1902, p.2. "Accidente desgraciado en Sofuentes"(ver)
Diario de Madrid, nº 2480, 10 de enero de 1842, p. 1. Remate total y descripción de las fincas adquiridas en el convento de Valentuñana por Antonio Lacosta.(localización)
Diario de Teruel y su provincia, nº 546, año III, 30/08/1934, p.3. Noticia de la detención de uno de los autores del atraco al Convento de Valentuñana.(ver)
Diario del Alto Aragón, 7/VI/1987, p.14. "El director de una caja de ahorros atacado en Sofuentes"(ver)
Diario del Alto Aragón,15/12/2002, p.4 secc. patrimonio. "El convento de Valentuñana y el dorador José La Cruz" (Javier Costa Florencia) (ver)
Diario del Alto Aragón, 31/X/2010, p.12 secc. domingo. "Los linajes de Dios, Dios Ayuda y Domec" (Santiago Broto Aparicio) 
Diario del Alto Aragón, 10/08/2012, p.103. "El escultor oscense Tomás Vicién y el retablo mayor del convento de Valentuñana" (Javier Costa Florencia)
Diario del Alto Aragón, 24/XI/2013, p.16 secc. domingo. "El linaje de los Guerrero" (Santiago Broto Aparicio)
Diario El Siglo Futuro, 11/IX/1877, p. 3. Noticia del secuestro del sacerdote de Sos Wenceslao Sendoa.(localización)
El Periódico de Aragón. 5/01/2006. "Dos artefactos de ETA estallan sin víctimas en Sos del Rey Católico"(localización)
El Periódico de Aragón, 27/03/2015. Ed. digital,p.14. "Los escolapios aragoneses, pioneros en el estudio de la Meteorología" (Luis Negro Marco)(localización)
Europa Press, 5 de enero de 2006. “Atentado de ETA en Sos”(ver)
Gazeta de Grazalema (en la web).”El cobro del barato llega a Grazalema” Julio 1832, año II. Ayto. de Grazalema.(localización)
Gaceta de la Regencia de 1810. Sucesos de octubre de 1809
Gaceta extraordinaria de la Regencia del jueves 15 de abril de 1813, nº 47. Imprenta nacional. Cádiz. 1813. Sucesos de la guerra de la Independencia
Periódico ABC, 21/12/1924, p. 8. “Sos, solar de la raza hispana y cuna del Rey Católico”. Francisco Javier Arraiza.
Periódico ABC, 26/10/1930, pp.11-13. “Una mañana en Sos del Rey Católico”. José L. Barberán.
Periódico ABC, 11/09/1934, p.34. “Detención de uno de los autores del atraco al convento de Valentuñana”(ver)
Periódico ABC, 24/04/1951, p. 21."Actos en Sos del Rey Católico. Ofrendas de dos coronas ante una lápida dedicada a Don Fernando" (Cifra)
Periódico “Acción”. Diario de Teruel y su provincia, año III, nº 546, p. 3. 30/08/1934. “Atraco al convento de Valentuñana”.(ver)
Periódico Andalán nº.4, 1 de Noviembre de 1972. Zaragoza. Páginas monográficas sobre las Cinco Villas, pp. 5-10 (varios autores)
Periódico Andalán nº 466-7, 1 de Enero de 1987.”Un salterio en Biota”. (Biella Nuey), p. 43. Zaragoza.
Periódico "Eco del Comercio", nº 110, 18 de agosto de 1834, p, 3. Sucesos de guerra.
Periódico “Eco del Comercio”, nº. 226, 13 de diciembre de 1834, p.2. Sucesos de guerra.
Periódico "Eco del Comercio", nº 320, 16 de marzo de 1835, p. 3. Sucesos de la guerra.
Periódico "Eco del Comercio", nº 401, 5 de junio de 1835, p.2. Sucesos de la guerra.
Periódico "Eco del Comercio", nº 416, 20 de junio de 1835,p.2. Sucesos de la guerra.
Periódico "Eco del Comercio", nº 430, 4 de julio de 1835, p. 2. Sucesos de la guerra.
Periódico "Eco del Comercio", nº 609, 30 de diciembre de 1835, p.1. Sucesos de guerra.
Periódico "Eco del Comercio", nº 622, 12 de enero de 1836, p.6. Sucesos de guerra.
Periódico "Eco del Comercio", nº 649, 8 de febrero de 1836, p.3. Sucesos de guerra.
Periódico "Eco del Comercio", nº 912, 28 de octubre de 1836, p.4. Sucesos de guerra.
Periódico "Eco del Comercio", nº 924, 9 de Noviembre de 1836, p. 4. Sucesos de guerra.
Periódico "Eco del Comercio", nº 934, 19 de noviembre de 1836, p. 2. Sucesos de guerra.
Periódico "Eco del Comercio", nº1359, 18 de enero de 1838, p. 1. Sucesos de guerra.
Periódico "Eco del Comercio", nº 1497, 6 de junio de 1938, p.1. Sucesos de guerra.
Periódico "Eco del Comercio",1654, 10 de noviembre de 1838, p. 1. Sucesos de guerra.
Periódico “El Correo Mercantil de España y sus Indias”, nº 8. “Noticia de un terremoto”, p-3. 25/4/1793.(ver)
Periódico “El Correo Mercantil de España y sus Indias”, nº 37, p.3-5. 7/5/1795. Explicación del proyecto de plan de riego para las Cinco Villas que el capitán de Infantería Juan Antonio Monroy propuso en 1768.
Periódico “El Espectador”, nº 522; 18/9/1822; p.2. Comunicado del ex-general Quesada al  infame Salaverri sobre los asesinatos cometidos por éste en Sos(localización)
Periódico “El Globo”. 27/12/1913. Noticia del lagartijero y la lotería de Navidad(ver)
Periódico “El Heraldo Militar”. 29/12/1913. Noticia del lagartijero y la lotería de Navidad(ver)
Periódico “El Mañana”, año II, nº 83. p.6, 06/04/1929. Suceso de un incendio en Sos.
Periódico “El Mundo Deportivo”. 23 de julio de 1977. “El fútbol hay que crearlo en la base. Vinacua”. Entrevista de Nolla Durán, p. 31.(localización)
Periódico “El Pirineo Aragonés”, nº 4.382, 7 de noviembre de 1967, pp.1-2. Inauguración de la iglesia parroquial de San Esteban tras su restauración,
Periódico “El Pirineo Aragonés”, nº 4.470,17/07/1969, p.4. Noticia del primer sorteo de la Caja de Ahorros.(ver)
Periódico “El Pirineo Aragonés”, nº 5.093, 27 de agosto de 1981, p.5. Noticia de la reinauguración del órgano de la iglesia de San Esteban de Sos.
PeriódIco “El Pueblo Vasco”, nº 3876, 24/12/1913, p. 3. Noticia de la lagartija y la lotería(ver)
Periódico “El Sol”, año XVIII, nº. 5.190, 3/04/1934, p. 12. Suceso de un guardia civil apedreado en Sos por varios jóvenes.(ver)
Periódico “El Universal”, nº 204; 1/12/1820, p-2. Comunicado del 25 de noviembre de 1820 del batallón de Milicia de Sos a la Diputación de Cortes de Zaragoza(localización)
Periódico “Heraldo de Aragón” 12/08/2009. “Momentazo lunero” (Gonzalo de la Figuera)(lozalización)
Periódico “Heraldo de Madrid”, nº 14094, 03/04/1931, p.15. Sobre el pleito contra los propietarios del palacio de Sada.
Periódico “La Correspondencia de España”, nº 20.896, 29 de abril de 1915. Resultado de la subasta de la Dirección General de Obras Públicas para la construcción de la carretera a Ruesta a Bailo.
Periódico “la Correspondencia Militar”, año LIV, nº. 16.548, 7/09/1930, p.3. Accidente mortal en la carretera de Sos a Ruesta.(ver)
Periódico “La Esfera”. Ilustración mundial. Año XVI, nº 816. 24 de agosto de 1929, pp. 25-26. “Dónde naciera y cómo casara Fernando de Aragón, el de los altos destinos”
Periódico “La Gaceta de Madrid” nº 51, 24/06/1788, p.410. El Corregidor de Sos promueve la construcción de un cementerio extramuros.
Periódico “La Gaceta de Madrid”, nº 1907, 29 de enero de 1840, p.1. Comunicado de la aprobación de la fundación de la escuela de Dña. Manuela Pérez de Biel.
Periódico “La Gaceta de Madrid”, nº 69, 10/03/1925, pp.1230-1232, Declaración de monumento nacional de la casa palacio de los Sada.
Periódico “La Independencia”, año XVII, nº 5539, 22/07/1925, p.1. Noticia de una tromba de agua en Sos.(ver)

Periódico “La Vanguardia”, 28/09/1919, p. 5.  Noticia de accidente en Sofuentes(ver)
Periódico “La Vanguardia”, 29/10/1932, p.20. Noticia de un homcidio en Sofuentes.(ver)
Periódico "La Vanguardia", 10/08/1933, p.19. Noticia de un incendio en Sos
Periódico “La Vanguardia”, 6/2/1934, p.29. Noticia del descubrimiento de una necrópolis en Sos.
Periódico “La Vanguardia”,11/6/1957, p.16. Actos de celebración de la inauguración del reconstruido Palacio de Sada (Luis Torres)
Periódico “Nueva España”, 2/10/1966. Suceso de ahogamientos en Sos(ver)
                                                             
                                                                                                                                                                                            ************************                           

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LAS BASES ECONÓMICAS DE LOS INFANZONES DE SOS EN LA EDAD MEDIA




En un municipio con la calificación jurisdiccional de realengo, como fue Sos en la Edad Media, las posibilidades de enriquecimiento de algunos vecinos se vieron altamente favorecidas, contribuyendo esto a una creciente diferenciación social de los mismos y facilitando una organización social claramente jerarquizada (ver)
En esta jerarquización los infanzones gozaron de determinadas prerrogativas que ayudaron a esta diferenciación social y que contribuyeron a formar parte de sus bases económicas. Por ejemplo, disfrutaban de exenciones fiscales que proporcionaron que sus explotaciones no fuesen gravadas, pudiendo comprar heredades libremente sin satisfacer carga fiscal alguna al monarca; estaban exentos de cualquier pecha al rey, del impuesto del monedaje y otros tributos. Esta favorable situación y otras diversas actividades comerciales y financieras fueron las bases que constituyeron su economía.
          Una de las vías de ingreso económico de la que se valieron algunos nobles de Sos fue la de servir al rey ocupando diferentes oficios regios, como las alcaidías de los castillos, por las que se garantizaban los derechos de gravamen sobre los hornos y los castillajes, alcanzando con ello considerables sumas de dinero y un gran prestigio social. Recordemos que a mediados del Cuatrocientos los hornos y los castellajes del castillo de Sos suponían una aportación superior a 900 sueldos anuales para los alcaides[1]. Martín de Undués, Fernando Gil, Martín de Lozano, Miguel de Ruesta…fueron algunos alcaides del castillo en los siglos XIV y XV.
Otra forma de recibir recompensas por parte de la Corona era sirviendo al Rey en los diferentes conflictos bélicos que se presentaban, como lo hicieran el escudero Miguel de Ruesta o Martín Martínez de Ampiés, o participando en las cuadrillas de persecución contra los bandoleros para garantizar la seguridad en los municipios y caminos, o labores de vigilancia y defensa en esta zona fronteriza conflictiva, como hicieron los escuderos Miguel de Sada, Alfonso de Artieda o Juan de Olleta.
Otra forma de servir al Rey era dándole hospitalidad. En este caso no hay que olvidar a Martín de Sada, quien ofreció su casa para que la reina Juana Enríquez diera a luz a su hijo el 10 de marzo de 1452, y por lo cual el rey Juan II y posteriormente su hijo Fernando colmaron a la familia de Sada de atenciones, privilegios y recompensas.
Pero aparte de los linajes de las familias nombradas anteriormente, muy pocos hidalgos más se beneficiaron en Sos de las rentas que proporcionaban los oficios regios y los sueldos por servir al rey, por lo que tuvieron que buscar su sustento en otros tipos de actividades económicas, como la inversión en tierras, la compra de  deuda pública a los concejos y el arrendamiento de impuestos y rentas eclesiásticas, que aunque con ellas obtenían menos beneficios que con las actividades relacionadas con el comercio, la ganadería o el crédito a particulares, los entes municipales y eclesiásticos siempre ofrecían menor riesgo y mayor garantía de cobro que las realizadas con los particulares.
Todo esto llevó a su vez a un paulatino proceso de jerarquización  interna entre los propios infanzones y a una diferenciación económica y social entre los linajes, unos más enriquecidos por recibir rentas de la Corona gracias al desempeño de oficios regios, y que eran los que poseían patrimonios más extensos en tierras, compraban censales y arrendaban impuestos y rentas, y otros menos favorecidos por no recibir nada de la monarquía, con haciendas más modestas que debían trabajar ellos mismos y que no participaban en la especulación financiera y de rentas. Al mismo tiempo dentro de cada linaje hubo diferencias entre sus miembros, tendiendo a privilegiar a la rama original de la familia para perpetuar la estirpe, propiciando que los pertenecientes a las ramas secundarias vieran disminuir su potencial económico, obligándoles a emprender otras actividades alternativas como ingresar en el clero, dedicarse al comercio, emigrar a la ciudad o cultivar modestas heredades por sí mismos.
 De este modo, no todos los infanzones gozaron de un alto nivel económico, como se piensa, configurándose así una jerarquización interna del grupo que paulatinamente fue diferenciándose económicamente. 
  En resumen, junto a una élite de infanzones que fue la que rigió en gran medida los destinos de la villa junto con otros grandes hacendados no nobles, hubo otro grupo mucho más numeroso de hidalgos cuyas bases económicas fueron mucho más humildes y cercanas a los estratos medios del campesinado[2] o llegando incluso a la pobreza.
Por otra parte hay que señalar que el objetivo primordial de las familias de la pequeña nobleza fue la perpetuación de su preeminencia económica y social, para lo cual, además de los procedimientos testamentarios utilizados para perpetuar el linaje familiar, hay que añadir las estrategias de alianzas matrimoniales, casando a sus hijos con los descendientes de otras nobles familias, conformando así una tupida red de relaciones entre las familias más poderosas de Sos y las de otras poblaciones cercanas.



[1] Abellá Samitier, Juan. “Aportaciones al estudio de la baja nobleza aragonesa en el siglo XV: el escudero Miguel de Ruesta, alcaide del castillo de Sos”. Revista Suessetania, nº 22, pp. 113-114.
[2] Abellá Samitier, Juan. Sos en la Baja Edad Media, pp. 153-154.





BIBLIOGRAFÍA

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-FALCÓN PÉREZ, Mª ISABEL. Los infanzones de Aragón en la Edad Media. I.F.C. Zaragoza, 2008.
                      -Revista Suessetania, nº 22. 2004.